¿Qué son las malas mordidas?
La maloclusión, también conocida como mala mordida, es una alteración o una forma incorrecta en la que los dientes superiores e inferiores encajan al cerrar la boca, que trae consigo problemas estéticos y funcionales, pues repercute directamente en funciones básicas como la masticación, la deglución, el habla y la respiración, además de afectar la apariencia facial y de la sonrisa.
¿Por qué se desarrollan las malas mordidas?
- Genética
- Respiración oral
- Alteraciones en el desarrollo óseo
- Pérdida prematura de dientes de leche
- Falta de estimulación de los huesos maxilares
- Hábitos infantiles prolongados, como chupete o succión de dedo
Malas mordidas más frecuentes
La clasificación de las malas mordidas puede variar según los criterios a considerar, como la posición, la forma o el tamaño de los maxilares y de los dientes. Pero, existen unas malas mordidas que suelen ser las más comunes en edades infantiles:
- Mordida abierta: dientes que no contactan al morder, dejando un espacio entre ellos, ya sea en la parte de adelante (sector anterior) o de atrás (sector posterior)
- Mordida cruzada: los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores al cerrar la boca
- Mordida profunda: cubrimiento excesivo de los dientes superiores sobre los inferiores, dejando el arco “atrapado” e impidiendo el adecuado desarrollo de la mandíbula
¿Por qué es importante tratar la maloclusión desde la infancia?
El tratamiento precoz de las maloclusiones influye directamente en el desarrollo dental, esquelético y facial de los niños:
- Previene el desgaste dental prematuro
- Aprovecha el desarrollo y crecimiento óseo
- Previene problemas más complejos en la edad adulta
- Mejora la masticación, la deglución, el habla y la respiración
- Favorece la alta autoestima en los niños, debido a su impacto emocional positivo
¿A qué edad debe hacerse la primera revisión?
Muchos especialistas recomiendan realizar una valoración con odontopediatra u ortodoncista alrededor de los 6 o 7 años, que es cuando inicia el recambio dentario. Sin embargo, podría ser antes, ya que hay niños que, desde mucho antes, presentan maloclusiones, aun teniendo solo sus dientes de leche.
En este punto, es más fácil intervenir y frenar el avance del problema, pues los huesos son más moldeables y es posible redirigir el patrón de crecimiento esquelético y dental.
Tratamientos para corregir una mala mordida
El tratamiento para las malas mordidas depende de la severidad, el tipo de maloclusión, la edad en la que se intervenga y el objetivo del tratamiento. Sin embargo, a modo general, las opciones suelen ser:
- Brackets
- Ortodoncia invisible
- Expansores palatinos
- Ortodoncia interceptiva
- Aparatos funcionales (ortopedia)
Señales de alerta que los padres no deben ignorar
- Dientes torcidos
- Presencia de ojeras
- Mandíbula desviada
- Ronquidos frecuentes
- Sueño poco reparador
- Dificultad para masticar
- Chasquidos mandibulares
- Hábitos como el chupete o succión del dedo
- Respiración oral constante (boca abierta todo el tiempo)
La importancia de tratar las malas mordidas desde edades tempranas radica en la prevención que se hace de problemas funcionales, estéticos y óseos en el futuro. Una detección precoz facilita tratamientos más eficaces y menos invasivos, ayudando a garantizar un correcto desarrollo esquelético y dental.
En la Clínica Mayo Dental somos expertos en tratamientos de salud dental, y le damos un enfoque especial a la prevención. Estamos comprometidos con tu salud oral y general. Si notas alguna anomalía, no dudes en contactarnos para una revisión profesional.
Si deseas iniciar tu tratamiento en Mayo Dental, tu clínica de confianza en Móstoles no dudes en contactarnos, visitarnos en la Av. del dos de Mayo, 65, 28934 Móstoles, Madrid o llamarnos al teléfono 916 64 18 59.


